¿Papá hoy me puedo ir a dormir cuando yo quiera? ¿Mañana tenéis fiesta verdad?
Maldita sea. Llevamos a tope desde las 8.00 de la mañana.
Egoistamente te diría que hay una rutina que mantener aunque… ¿ahora mismo es poco relevante para ti verdad?
Bien.
Un hijo es un hijo. Todos fuimos pequeños alguna vez y saltarse las normas era excitante y emocionante.
Así que tratas de negociar y por un día no pasa nada.
Aceptas de buen fe y esbozas una sonrisa.
Invadir el espacio personal
Creo que en el mundo profesional no funciona así. ¿o sí?
En principio, y lo subrayo, hay horarios y días sagrados a respetar.
Qué tal el típico email pidiendo disculpas por avanzado por enviar un email con consultas urgentes en día festivo y que en la mayoría de los casos son problemas que se difuminan pasadas unas horas.
O llamadas telefónicas invadiendo tu espacio privado porque saben que en aquel momento es probable les puedas solucionar dudas.
Respeta tu horario sin excepciones
Antiguamente paraba todo para responder este tipo de consultas.
Ahora sigo a lo mío y respondo el próximo día laborable.
Lo siento, no es por ti es por mi.
¿Lo mejor?
Te terminas dando cuenta que a menudo la gente no requiere inmediatez.
No es grave hacer esperar 24 horas si lo consideras oportuno.
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Querido lector,
Respeta tu horario y el de los demás.
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