Se me puede contactar Facebook, Twitter, Youtube, correo electrónico, Telegram, mi web, portales educativos e incluso al finalizar una sesión formativa.
Normalmente suelo estar bastante predispuesto a ayudar a todo el mundo siempre que esté dentro de mis posibilidades.
Aún cuando en la mayoría de ocasiones este tipo de consultas son de gente desconocida que probablemente no conoceré nunca.
¿Entonces?
Lo hago de total agrado y siempre es un placer intentar ayudar a todo el mundo.
Pienso que el karma de un modo u otro nos devolverá el favor algún día.
Sin embargo me enfada que me hagan perder el tiempo.
Pongamos por caso una llamada telefónica.
– Uh, ah, hm… – pasan 3 segundos en silencio aún no he colgado – un momento que lo tengo aquí anotado. ¿Ah si, dices en tu web que … ?
– ¿Hola? ¿Con quién hablo? – Empiezo a estar un poco mosqueado.
– Sí, llamo por una consulta de ACTIC. En tu web dices que en el examen casi no salen preguntas de… uh, hmmm – pasan 3 segundos más – ah sí, excel.
– Mira envíame mejor un email y ya te responderé. – Cuando se me haya pasado la irritación, por supuesto.
Me parece una falta total de respeto. Y por otro lado, no tengo una varita mágica. Estudia todo porqué casi significa que sí que hay.
Punto primero. Lo primero es presentarse, decir quien eres y cuál es tu necesidad. Un mínimo de educación.
Segundo. Cuando llamas a alguien que desconoces haz el favor de ir al grano y no le hagas perder el tiempo.
Por favor, si alguien va a contactarme estaré muy alegre de poder ayudar.
Pero con un mínimo de respeto.
Ayudo a todo el mundo pero no significa que regale mi tiempo.
—
Querido lector,
¿qué piensas cuando te llama algún comercial telefónico y pasan unos segundos silenciosos mientras se escucha como le pasan una llamada?
¿esperas? ¿te ofuscas?
Reparte amor decía un muy buen amigo mío.
Si te ha gustado este contenido te animo a leerme mañana, como cada día en https://francescricart.com/blog


Deja una respuesta