Hoy he visitado una empresa algo asustado sabiendo que la tarea que me habían encomendado era una patata caliente.
El negocio quería migrar sus cuentas de correo a un servicio de pago de Gsuite o de Microsoft Exchange.
Ha sido un auténtico desastre.
Lo resumo a continuación.
Sé fiel a tus principios
Migrar las cuentas de correo de una empresa suele ser un ejercicio traumático que da muchísimos problemas y que muchas empresas terminan necesitando en algún momento.
Hay tantas variables que no dependen de ti que lo más probable es que alguna pieza del puzzle no termine de encajar.
Normalmente nunca acepto este tipo de tarea por mucho que se me insista pero en esta ocasión se trataba de un cliente importante para mí y me salté la excepción pensando que podría con todo.
¿el resultado?
Comunicar bien
Tras 3 horas ofreciendo el servicio y peleándome por sincronizar cuentas de correo en un Outlook 2007 el responsable del negocio me ha preguntado:
– Francesc, mi cuenta de correo de no me la toques, sólo hay que tocar una.
– ¿Cómo? para modificar el correo que pides es necesario migrar también tu email. No perderás la información pero hay que modificar algunas configuraciones.
Y la conversación se enquista.
Me he dado cuenta que había fallado la comunicación.
Evidentemente error mío por:
- No he sido suficientemente didáctico previo al servicio.
- No me aseguré de que efectivamente la empresa entendía todo bien.
Saber rectificar
Llegados a un punto crítico en el que se ha visto que ni el servicio contratado es lo que requerían he mirado de dar marcha atrás y dejar todo como estaba.
Me he tenido que emplear a fondo, aunque siempre es mejor saber pedir disculpas.
—
Querido lector,
Todos tenemos un mal día.
Tal ha sido mi caso y he aprendido una buena lección.
En cualquier caso agradecer al cliente su apoyo y comprensión en todo momento.
Si te ha gustado este contenido te animo a leerme mañana, como cada día, en https://francescricart.com/blog


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