El problema es que el carril de la izquierda es adictivo.
Total, ¿porqué debería dejar paso si estoy empleando el acelerador a fondo?
Siempre me ha dado rabia observar carriles sobreocupados en la autopista cuando el de la derecha va vacío.
Y sin embargo cuando soy yo quien lo hace me considero en mi legítimo derecho sin darme cuenta de que estorbo.
El error es no ser capaces de levantar la mirada del camión de delante o el Ferrari de detrás y darse cuenta que 15km/h más rápido no merecen la pena si más tarde nos volvemos a encontrar todos en el próximo peaje o semáforo de la ciudad.
Organizar tu tiempo productivo
Tienes dos formas de organizar las horas productivas de las que dispones.
La primera es apretar siempre el acelerador y hacer todo lo que te permita el físico. Entregarás a tiempo y tu chasis lo notará.
La segunda es repasar tu bandeja de entradas y anotar tus cometidos en una lista de tareas. Luego organizarlas (aunque sea mentalmente) por orden de importancia y urgencia y hacer la hormiguita.
Puede que hoy no termines todo.
Aunque si eres capaz de visualizar tu cometido probablemente rendirás lo mismo pero más a gusto.
Respeta tu agenda
El lo necesito para ayer normalmente es cierto en muy pocas ocasiones.
Recuerda que los problemas se resuelven o se disuelven.
No dejes que cualquier imprevisto trastoque tu planificación.
¡Es preferible entregar un proyecto tarde que todos tarde!
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Querido lector,
Es imposible rendir siempre al 100%.
De vez en cuando es mejor apearse y circular por el carril del medio.
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