Trabajo para una empresas relativamente posicionada en su sector a la que le ha surgido un rival pequeño pero peligroso.
Y dirás, ¿cómo estás tan seguro?
Mi cliente se ha dormido en los laureles y el competidor es innovador, rápido y sabe cómo posicionarse en el online.
¿Y por qué no lo avisas?
Le sugerí un cambio de rumbo en su negocio hace meses pero se descartó.
Hoy, la empresa a la que me refiero justo ofrece mis apreciaciones de meses atrás y va como un cohete.
Convertir productos físicos en servicios
En Spotify consumes toda la música que quieres por un coste mensual ridículo.
En Netflix lo mismo con series y documentales.
En el caso de mi cliente él vende libros.
Y la empresa competidora ha sabido digitalizar los conocimientos y venderlos online en forma de membresía.
Ha grabado sesiones y las ha colgado, comparte ejercicios y los corrige, resuelve dudas.
¿Si te dijera que ha estudiado los precios para ser más competitivo entonces a quién elegirías?
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Querido lector,
Hoy he vuelto a insistir a la empresa. Esta vez imagino que me harán más caso…
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