Cuando adolescente tenía un amigo con una novia con la que nadie había durado tanto como él siendo pareja.
Un día le pregunté cuál era su secreto. Y la respuesta la tengo muy presente en muchos aspectos de mi vida:
– Cuando estés a punto de decir basta respira y aguanta un poco más.
Cada vez que alguna situación me enoja, pienso en la película de Braveheart y en mi amigo.
– ¡Aguantaaar!
Respiro un poco más y entonces levanto mi pica.
Por ejemplo sirve para no tirar la toalla con un cliente incómodo.
Estás muy concentrado con alguna tarea y no es oportuno responder una llamada.
Una afirmación con la que no estas de acuerdo. Estás demasiado nervioso pero pasadas unas horas ya sabes la respuesta inteligente.
Un email lapidario. Mejor atender y medir las palabras.
Cortar el servicio.
Respira y aguanta un poco más.
—
Querido lector,
He experimentado que es mucho más fácil de aplicar en el terrwno profesional que en el personal.
Imagino que en el profesional te puedes permitir el lujo de responder más tarde.
Si te ha gustado este contenido te animo a leerme mañana, como cada día, en https://francescricart.com/blog

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