El teléfono te a todas partes y no te despegas de él ni para ir al baño.
¿Qué sucede si en alguna ocasión decides dejarlo en algún lugar atípico?
Lo pierdes.
Exactamente como lo he hecho hoy.
Pero entonces he pensado:
– Siempre tengo el GPS de mi teléfono por si precisamente lo pierdo.
– Tengo mi cuenta de gmail sincronizada en el teléfono y en mi navegador web de escritorio.
¿Y si lo busco en google?
Y este ha sido el resultado que he obtenido para la búsqueda where is my phone.

¿práctico verdad?
—
Querido lector,
Somos un poco adictos al teléfono. Como mínimo, ahora un poco menos inseguros.
Si te ha gustado este contenido te animo a leerme mañana, como cada día, en https://francescricart.com/blog

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