Hoy un alumno me ha enseñado algo bastante valioso que aplicaré en futuras formaciones.
Tenemos tanta prisa por aprender tanto y tan rápido que nos olvidamos de lo más importante: disfrutar.
Disfrutar del simple acto de asistir a clase y pasar un buen rato aprendiendo.
Pasarlo bien con tus compañeros y ayudarlos o dejar que ellos te ayuden a ti.
Incluso hacer exámenes cuando en cursos de formación ocupacional algunos estudiantes quizás hace más de 30 años que no hacían ninguno.
Dejarse llevar por la dinámica de unos horarios marcados y ver como van pasando los días.
Maravillarse de saber hacer cosas que hace unas semanas eran impensables.
Del mismo modo que cuando se sube una montaña es muy agradecido dejar de andar para observar el paisaje, cuando se estudia es inmensamente satisfactorio pararse a observar.
Así que he parado la clase y he pronunciado en voz alta:
DIS-FRU-TAR


Deja una respuesta