Hoy he acompañado a mi hijo mayor en su primer día a la escuela.
He conocido a sus futuros amigos y a muchos de sus papás y mamás.
Ha sido emocionante.
El caso es que creo recordar que mi primer día de escuela no hubo ni papás ni mamás.
Me encontré en una mesa redonda con varios mocosos como yo.
– ¿Quieres ser mi amigo?
Los tiempos han cambiado pero hay algo que perdura: el recuerdo de tus primeros amigos.
Exactamente igual que tu primera experiencia laboral.
O la primera empresa para que trabajaste.
¿Curioso verdad?
Y es que por mucho que pase el tiempo y que vayas renovando tu cartera de clientes hay empresas que te acompañarán siempre.¡Hola!
Querido lector,
¿Cómo yo has sentido alguna vez esta sensación?
¡Si te ha gustado este contenido te animo a seguirme en mi perfil de empresa de Linkedin!


Deja una respuesta