Como profesor me aburre soberanamente repetir explicaciones y ejemplos de un grupo de alumnos a otro.
Con los años he aprendido que es contraproducente tener una programación didáctica demasiado rígida.
Del mismo modo que no hay dos personas con necesidades académicas idénticas, la misma explicación con el mismo ejercicio puede tener resultados imprevisibles de un grupo a otro.
De vez en cuando es necesario ser flexible y dejarse llevar por la intuición.
Recuperar el aliciente del primer día
Inventar nuevos ejercicios puede parecer de profe muy entregado pero al final hay también una razón egoísta.
Reinventar y dar una vuelta más a un viejo ejercicio es una forma de disfrutar las clases y recuperar la adrenalina del primer día.
Es curioso como es una sensación que nunca olvidas y persigues.
Ganar en frescura
Explicar cada día algo nuevo es una forma de estar lo más cercano posible de tus alumnos.
Cuando has explicado demasiadas veces lo mismo coges vicios y presupones que una determinada explicación es la mejor cuando podrías estar equivocado.
Como mínimo, es mi experiencia explicando web.¡Hola!
Querido lector,
Me gusta pasarlo bien en clase.
Pensar en nuevos ejercicios es una forma más de conseguirlo.
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