Un conocido se pasó una tarde entera decorando una estancia para una fiesta.
Le quedó genial.
Llegó otro compañero y lo primero que hizo fue modificar algunas de las decoraciones del primero.
No estaban a su gusto y ciertamente no quedaron tan bien.
Como el primero estaba saturado renunció a convencer. Finalmente en lugar de genial quedó mediocre.
¿te has encontrado alguna vez en esta situación?
En la oficina, con la fiesta del cole de los niños, en tu trabajo…
A mi recientemente con una página web.
Un montón de horas de trabajo para que al final el cliente decida algo distinto.
¿Le harías caso?
Ser profesional implica intentar siempre explicar tus razones. Sin embargo al final siempre te tienes que adaptar o apartarte.
—
Querido lector,
¿refunfuñas cuando te toca hacer algo a regañadientes?
Si te ha gustado este contenido te animo a leerme mañana como cada día, en https://francescricart.com/blog

Deja una respuesta