¿Alguien se imagina comprar un electrodoméstico para casa y pidiéramos al vendedor que seleccionara por nosotros? ¿y una web?
– ¡elige la mejor opción para mí por favor que por esto te pago!
– Voy a necesitar hacerte algunas preguntas.
– No tengo tiempo que perder. ¿si es así ya me lo hago yo me entiendes?
Respiré hondo y no renuncié a la tarea. Todo el mundo puede tener un mal día.
¿Conoces a Labordeta?
Labordeta, Congreso de los Diputados 05/03/2003
Delegar no significa desentenderse
Siempre me ha sorprendido la tranquilidad con la que algunas empresas aprueban gastarse un presupuesto importante en un sitio web nuevo y sin embargo desentenderse de todo el proceso.
Confían ciegamente en el profesional pero se olvidan que el mensaje que transmitirá la página es lo más importante.
¿Y quién mejor que el mejor comercial de la empresa contratante para indicar cómo y qué debe contener la página?
Alguien que se dedica a hacer páginas web debe ser polivalente pero nunca será mejor que tú vendiendo tu servicio o producto.
Una opinión no solicitada: no te desentiendas.
Cuida bien a tus colaboradores
Un gesto amable es más efectivo que cualquier llamada de presión para que la parte contratada entregue a tiempo.
Es más, es contraproducente caer mal.
Modera el tono y muéstrate comprensivo.
El proveedor lo agradecerá y te beneficiarás.
—
Querido lector,
¿Alguna vez has tenido ganas de renunciar a algún trabajo?
Recuerda que el orgullo no paga facturas.
Si te ha gustado este contenido te animo a leerme mañana, como cada día, en https://francescricart.com/blog

Deja una respuesta