Hace unos meses planté una tomatera y le di todo el cariño que a una tomatera se le puede dar.
La pusimos en una jardinera grande, con unas cañas para que se emparrase y la fuimos podando cuando lo requería.
Sólo nos ha dado 2 tomates.
Hoy me han explicado que las tomateras no sirven de un año para otro. Su ciclo natural es dar tomates y morir.
Me ha entristecido un poco. Imaginaba que el año que viene recogeríamos todo el fruto que este no ha dado.
Así que habrá que empezar de nuevo y quien sabe si esta vez conseguimos más de 2 tomates que por otro lado no va a ser muy difícil de superar.
La horticultura no es mi punto fuerte. Aún así me hace ilusión y no me importa equivocarme las veces que haga falta.
Ahora cuando planto unas acelgas u otras plantas tengo en cuenta criterios que la primera vez no podía imaginar.
Y esto sirve hagas lo que hagas.
Si por ejemplo te vas a dedicar a hacer páginas web al principio todo cuesta pero luego poco a poco vas mejorando y vas aprendiendo pequeños tips.
Lo mismo cuando empiezas a escribir.
Ahora cuando releo entradas antiguas de mis tutoriales web con algunas reescribiría el texto por completo.
Pero por algún lugar hay que empezar.
¡Siempre estás a tiempo de mejorar!
A veces las cosas no salen como a uno le gustaría.
De todo se aprende.
¡Si te ha gustado este contenido te animo a seguirme en mi perfil de empresa de Linkedin!


Deja una respuesta