Desde pequeño no me ha gustado nunca entrenar en una piscina porqué se me daba mejor correr.
Era más fácil ponerme en forma únicamente a base de quilómetros que agotarme en la piscina.
Tras unas semanas haciendo crol hoy he hecho algo que muchos considerarían enfermizo.
He ido a nadar al mediodía, he corrido por la tarde y por la noche he ido a nadar otra vez.
.
.
Todo tiene una explicación.
¿En una carrera los metros que se hacen más alegremente son los del principio y parece que no te cansas verdad?
Más o menos lo mismo que con la natación.
He ido a la piscina sólo por el placer de nadar lo que hace algunas semanas consideraba una proeza y que hoy sin embargo he disfrutado como un niño pequeño.
Tirarme a la piscina sólo por el placer de ver mi cuerpo funcionar.
Sentir el flow…. antes de ponerse de nuevo a trabajar.
—
Querido lector,
¿alguna vez has sentido la necesidad de hacer algo sólo por el placer de poder hacerlo?
Si te ha gustado este contenido te animo a leerme mañana, como cada día, en https://francescricart.com/blog

Deja una respuesta