El otro día le dije al aluminiero que de haber sabido arreglar yo las gomas de la ventana no le hubiera llamado.
Me miró con cara de alucine.
Y le comprendí perfectamente porqué a mi esto tampoco me suele pasar.
Hace poco me han pedido un presupuesto. La conversación es real:
– Voy a necesitar 15 horas para importar 20 productos de una tienda a la otra. Este tiempo incluye varias otras tareas de adecuación e implementación de nuevas funcionalidades en la tienda antigua para derivar tráfico a la nueva
– Confiamos en ti pero los técnicos y el comercial de •••• nos han dicho que pueden automatizar la tarea para que se haga en 30 minutos. Por el precio que nos dices hay que incorporar esto y lo otro.
– Bien, pues entonces mejor que lo hagan ellos.
Vaya, ¡el comercial ha descubierto una brecha espacio-temporal!
Y pensé en la cara del aluminiero.
—
Querido lector,
Cuando todo te lo venden tan bonito que satisface todo lo que necesitas oír haz un stop. Contrasta opiniones.
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